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Por qué Amezúa Marketing Digital

Nací en 1979 y resido en Granada actualmente. Soy licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas y he cursado masters en Creatividad Publicitaria, MBA y Marketing Digital.

Fuera de todos estos tiempos de formación y demás. Mi experiencia abarca desde agencias de publicidad grandes con cuentas enormes como Amstel, Coca Cola, Mapfre… Agencias de publicidad del sector de la salud con Pfizer o McNeil a empresas más de batalla con cuentas como Neck and Neck. Mi intención en aquella época era vivir tanto empresas de miles de trabajadores donde tu actuación se limita a un tramo muy pequeño del proceso completo de una campaña, como a empresas con menos trabajadores donde, inevitablemente, acabas llevando o participando de alguna manera en todo el proceso. Desde el presupuesto a la presentación de la campaña al cliente.

Después de todo esto, me vine a Granada donde estuve trabajando en Logista ayudando a la gestión de la Delegación de esta ciudad. Mucho trato con un cliente cautivo y mucho trato con la empresa «madre» en Madrid.

Después volví al mundo de la publicidad y el marketing en una empresa llamada DOMCA en Granada donde me encargaba de las comunicaciones de la misma. Apariciones en prensa, soportes publicitarios para el equipo comercial, creación y administración de las páginas web del grupo, redes sociales… incluso un pequeño folleto de divulgación interna para que todos los trabajadores conociesen de primera mano los logros de la empresa.

¿Y por qué te cuento todo este rollo? Ya conoces mi experiencia. Has vsto que he pasado por publicidad tradicional a las últimas tendencias y avances de publicidad on line y conozco el mundo y la realidad de la empresa, tanto grande como pequeña.

El marketing digital ofrece, a mi parecer, una ventaja indiscutible sobre la publicidad tradicional, que es la capacidad de medir cada acción que realizamos y la agilidad a la hora de cambiar las campañas.

Te pongo un ejemplo. Si salimos en un anuncio en la Super Bowl, sabemos que nos van a ver millones de estadounidenses y que el mundo entero, de una forma u otra, se va a hacer eco de nuestra aparición. Serán millones de dólares en una campaña que debe tener una creatividad fuerte, para ser recordada y que competirá con mounstruos de la publicidad de la talla de Budweiser o Coca cola.

Si ese anuncio no funciona, habrá que esperar un año y volver a invertir millones para cambiarlo e ir probando hasta dar con el que nos haga vender más… pero la inversión, probablemente, nos haya arruinado mucho antes de conseguirlo. Existen los test de campaña, el neuromarketing, las encuestas de visualización… pero nadie nos podrá garantizar su éxito.

En marketing digital tenemos cientos de metricas sobre cada campaña disponibles desde el minuto uno. La segmentación es impresionante, tanto por el medio como dentro del mismo (Facebook lo sabe todo de nosotros). Tenemos las inteciones de búsqueda, las cookies, el pixel de Facebook… todo para conocer de primera mano y en tiempo real las conversiones de nuestras campañas. Existen matices, claro. Hay que buscar sinergias entre campañas. Normalmente hacen falta varios impactos para vender un producto, pero… por una fracción de lo que se nos pide en la Super Bowl… podremos tener mucho más éxito y muchas más posibilidades de enmendar posibles errores mucho antes de que acabe la campaña.

Mi aportación a tus esfuerzos se basa en analizar qué se ha hecho previamente, si ha funcionado o no y los por qués.

Analizar al público, el producto, los medios de comunicación, los mensajes lanzados, las intenciones de búsqueda por las que el cliente accede a la web y su comportamiento una vez en nuestro sitio… todo esto con un único objetivo: tu éxito.